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junio 30, 2026De la Tierra a la Luna: Unison impulsa la histórica misión Artemis II de la NASA
El regreso de la humanidad al espacio profundo marcó un hito histórico el pasado 1 de abril con el lanzamiento de Artemis II, la primera misión tripulada rumbo a la Luna desde 1972. Detrás de este logro de la NASA se encuentra la ingeniería de Unison, una empresa de GE Aerospace. Esta compañía desarrolló los sistemas de ignición críticos que permitieron el encendido de los motores principales y de la etapa superior del cohete, garantizando el éxito del despegue.
La colaboración de años entre Unison, la NASA y L3Harris Technologies permitió diseñar, fabricar y probar componentes certificados para operar en las exigentes condiciones del espacio exterior. Esta aportación tecnológica no solo hizo posible el éxito de Artemis II, sino que respalda el siguiente capítulo de la exploración espacial: la misión Artemis III, prevista para 2027.
La tecnología que encendió los motores hacia la Luna
Los sistemas de ignición diseñados por Unison operaron con precisión milimétrica segundos antes del despegue. El sistema Augmented Spark Igniters (ASI) ejecutó la secuencia exacta para encender los cuatro motores RS-25, fabricados por L3Harris Technologies. Estos propulsores impulsaron el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y la cápsula Orion fuera de la plataforma.
Una vez que la etapa principal del cohete se separó, entró en funcionamiento el sistema Dual Direct Spark Ignition (DDSI), también desarrollado por Unison. Este componente encendió el motor RL10, encargado de colocar a la cápsula Orion en la órbita terrestre antes de iniciar su trayectoria lunar.

Lucas Miller, líder de gestión del programa Artemis II en Unison, explicó que estos sistemas son absolutamente críticos en ambas etapas. Durante los primeros minutos del lanzamiento, cualquier desviación podría causar fallas catastróficas. Sin embargo, el equipo mantenía una confianza plena debido a los rigurosos estándares de manufactura y calidad compartidos de forma permanente con L3Harris.
Pruebas extremas bajo simulación espacial
Cada componente de la misión debe soportar vibraciones extremas, cambios drásticos de temperatura (desde niveles criogénicos hasta cientos de grados Fahrenheit) y operar de manera óptima en el vacío del espacio. Para garantizar la fiabilidad absoluta, los sistemas de ignición pasaron por múltiples fases de validación en las instalaciones de Unison en Jacksonville, Florida, y Norwich, Nueva York.
Las pruebas de ingeniería incluyeron la colocación de los componentes dentro de cámaras de vacío para simular el entorno espacial, además de evaluaciones de ciclos térmicos, vibración y pruebas eléctricas. Tras esta fase, los motores se sometieron a validaciones adicionales por parte de L3Harris y la propia NASA antes de su integración final en el Centro Espacial Kennedy.
Un nuevo récord en la exploración espacial
La ingeniería de Unison para el motor RL10 comenzó a configurarse desde 2012, y el desarrollo del sistema de ignición para el motor RS-25 inició en 2016. Tras diez días de misión, la cápsula Orion regresó de forma segura al amerizar en el océano Pacífico el pasado 10 de abril.
La tripulación, integrada por cuatro astronautas, alcanzó una distancia máxima de 406,770 kilómetros de la Tierra. Con este viaje, se convirtieron en los seres humanos que han llegado más lejos en la historia de la navegación espacial, sentando las bases técnicas para llevar de nuevo a la humanidad a la superficie lunar en 2027



