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Empezaré por aclarar que no tenía mucha fé del producto que estaba por tener en mis manos. Para mi era otra versión básica de un smartwatch de primera línea… no pude quedar más arrepentido de mis pensamientos.

Hace algunos años tuve el infortunio de tropezarme con una smartband de mala calidad a precio muy bajo y con una usabilidad terrible que terminó en el “cajón de cosas olvidadas”, por lo que mis expectativas respecto a este producto de Fitbit eran muy bajas, esperaba un reloj de pantalla digital y cuentapasos que necesitara recargar batería cada 4 horas y resultó ser un monitor de salud muy completo, de batería que parece eterna que, además, da la hora.

Fitbit Inspire 2

Un embalaje sencillo contiene esta nueva versión de smartband que Fitbit ofrece en esta ocasión junto a sus dos extensibles en diferente talla, cable toma corriente e instructivo. No parecía ser cosa del otro mundo hasta que la Fitbit cobra vida y empieza a sorprenderme. La sincronización fue como un acto de magia, en menos de 1 minuto tenía la app descargada directo de PlayStore en mi smartphone, un par de clics más para emparejar ambos dispositivos ¡y listo!, la guía rápida me enseñó a cambiar el extensible de mi nueva adquisición y para terminar un amable pop-up me indicó que tenía el servicio Fitbit Premium por un año, un súper Plus.

Y ahora se pone mejor, la smartband contaba con solo un 20% de batería al salir del empaque, me solicitó instalara una actualización básica y para ello requería más carga, después de 20 minutos la Fitbit tenía 4 veces más batería, casi una carga completa por lo que, gracias a mi desesperación por usarlo, decidí desconectarlo y ponerme a ello para descubrir los nuevos detalles que ganarían mi asombro.

Fitbit Inspire 2_1

La pantalla es touch, la sensibilidad y definición son increíbles y su detección de movimiento es casi exacta y te permite activar la smartband con tan solo un ligero movimiento de muñeca. La mágica sincronización no falló en ningún momento y el reporte de mi actividad física, pasos dados, ritmo cardiaco, presión arterial y sueño fue inmediatamente registrada en mi smartphone. Detalles como una pantalla con temas personalizables, recomendaciones para estar en forma y alertas de relajación además de su resistencia al agua reforzada con Water Lock* vuelven una simple-nada-simple fitband una aliada.

Me había propuesto reseñar este dispositivo una semana después de comprobar su funcionamiento, realicé fotografías para el artículo y al toparme con el cargador recordé que después de 7 días de tener en uso la smartband no había requerido ninguna carga extra y aún contaba con un 21% de batería. Aún dudoso de la promesa del empaque que me aseguraba 10 días de funcionamiento con una sola carga, decidí por fin alcanzar el 100% de la batería al conectarlo y reté a la smartfit a confirmar lo que promete.

Fitbit Inspire 2 1_12

A ya 3 semanas del maravilloso descubrimiento puedo asegurar que nada me ha sorprendido más este año. Cumple con todo lo que dice, es una digna representante de las smartbands y día a día quedo más complacido. Este tipo de gadgets son muchas veces dedicados a personas de alta actividad física, pero si tú, al igual que yo, llevas una vida “godín” te gustará saber que esta ahora adorada fitband te animara a ser más activo y saludable. Con esta Fitbit podrías retar a tu familia y amigos para que de un modo divertido todos se animen a no llevar una vida sedentaria en esta época de pandemia.

No le pide nada a un smartwatch de 3 veces su precio, porque sí, después de todo, es barata. Si bien no cuenta con una pantalla touch lo suficientemente grande para responder mensajes de texto, control de música sincronizado con Spotify o con un micrófono ni altavoz integrados para responder y realizar llamadas, esta smartband tiene la capacidad de mejorar tu vida.

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