
Por qué el futuro del cómputo es un desafío industrial
mayo 6, 2026Eficiencia y resultados: La nueva agenda tecnológica de las empresas en América Latina
América Latina enfrenta un escenario de crecimiento económico moderado, proyectado entre el 2% y 2.1% por el Banco Mundial. Este entorno de incertidumbre global ha elevado la presión sobre las organizaciones para generar resultados tangibles, lo que está redefiniendo las prioridades tecnológicas en la región.
Tras un periodo de entusiasmo inicial por la inteligencia artificial (IA), el enfoque se desplaza ahora hacia la capacidad de ejecución. Para capturar valor real, las empresas están priorizando la integración de procesos, la calidad de los datos y el control operativo.
El regreso a los fundamentos: ERP, BI y automatización
Aunque la adopción de IA supera el 70% en las organizaciones latinas, solo una minoría reporta un impacto financiero significativo. Ante esta brecha, herramientas tradicionales de gestión empresarial vuelven a ocupar un lugar central en la agenda de los directivos:
- Sistemas ERP: Fundamentales para garantizar la previsibilidad y eficiencia operativa.
- Business Intelligence (BI): Esencial para la toma de decisiones basada en datos organizados y en tiempo real.
- Automatización de workflows: Herramienta clave para conectar áreas y asegurar consistencia en la ejecución diaria.
De acuerdo con el Global CEO Survey 2025 de PwC, los líderes están priorizando iniciativas que generen rentabilidad y resultados medibles en el corto plazo. En este contexto, la digitalización de la gestión empresarial no es solo un acceso a tecnología avanzada, sino la estructura necesaria para que innovaciones como la IA tengan un impacto sostenible.
El desafío de la ejecución disciplinada
Para el gigante tecnológico TOTVS, el potencial de la inteligencia artificial se diluye si no existe una base de gestión robusta. La competitividad actual depende de la capacidad de transformar datos en decisiones mediante sistemas actualizados y operaciones en la nube.
El desafío ya no radica únicamente en la adopción de nuevas herramientas, sino en su integración profunda en la operación diaria. Las empresas que logren estructurar su operación con disciplina y datos organizados serán las que consigan escalar con eficiencia en un mercado cada vez más exigente.


