
La “Economía del Significado”
febrero 20, 2026
Del “Nearshoring” a la crisis en las redes eléctricas
febrero 20, 2026El retail en México aporta el 10% del PIB y pisa el acelerador en su transformación digital
Ciudad de México, 20 de febrero de 2026.
La industria minorista, uno de los pilares de la economía mexicana, atraviesa una profunda transformación tecnológica que redefine su competitividad y operación.
Actualmente, el retail representa aproximadamente el 10% del Producto Interno Bruto (PIB) de México, consolidándose como el segundo sector más relevante para la economía nacional. En conjunto, el comercio mayorista y minorista aporta cerca del 18.7% del PIB total del país, dentro de un sector terciario que supera el 60% de participación en la economía.
En términos absolutos, el PIB del comercio al por menor —incluyendo tiendas de autoservicio y departamentales— alcanzó un valor de 3.43 billones de pesos en el segundo trimestre de 2024, a precios corrientes. Además, a inicios de 2025 el sector mostró señales de crecimiento, reflejando una recuperación tras periodos de volatilidad.
Los retos de una industria fragmentada
A pesar de su peso económico, la industria enfrenta grandes presiones. Antes de su acelerada digitalización, el sector operaba con obstáculos estructurales importantes:
- Muchas empresas utilizaban sistemas fragmentados donde inventarios, puntos de venta, logística, precios y ecommerce funcionaban en plataformas distintas.
- Esta fragmentación generaba errores, duplicación de información y escasa visibilidad en tiempo real.
- Existía una fuerte dependencia de procesos manuales en tiendas, centros de distribución y áreas administrativas, lo que ralentizaba la toma de decisiones y dificultaba la escalabilidad.
- En la última milla logística, la falta de integración entre inventarios y distribución impactaba el cumplimiento de las entregas.
- Había escasez de talento especializado en tecnología y una cultura organizacional más operativa que analítica.
“Durante años, muchas compañías crecieron sobre infraestructuras tecnológicas que no estaban pensadas para operar en un entorno omnicanal. Eso generó ineficiencias y limitó la capacidad de reacción ante cambios en la demanda”, señala Ramiro Márquez, AVP y Mexico Country Manager de GlobalLogic.
La omnicanalidad como habilitador estratégico
El auge del comercio electrónico y las nuevas expectativas del consumidor obligaron al sector a acelerar su digitalización. Uno de los principales ejes fue la integración omnicanal, que permitió unificar inventarios, precios y catálogos entre tiendas físicas, ecommerce y aplicaciones móviles, ofreciendo una experiencia más consistente.
Las empresas modernizaron sus plataformas adoptando sistemas de punto de venta robustos, ERP integrados y soluciones logísticas con visibilidad en tiempo real. La digitalización también llegó a las tiendas físicas con herramientas para reposición, trazabilidad y procesos logísticos automatizados en picking y gestión de entregas. La incorporación de analítica avanzada facilitó una mejor planificación.
“La digitalización dejó de ser un proyecto aislado para convertirse en un habilitador estratégico. Hoy hablamos de integrar datos, automatizar procesos y diseñar experiencias consistentes en todos los canales”, agrega Márquez.
En conjunto, estos avances han permitido que las cadenas mexicanas fortalezcan su competitividad frente a marketplaces globales y jugadores puramente digitales. La transformación tecnológica ha contribuido a una mayor eficiencia operativa y a un retail mexicano centrado en el consumidor.


