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Emprender conlleva riesgos. Dependiendo de muchos factores, serán mayores o menores, pero riesgos tienen todos los emprendedores.

Sin embargo, el emprendimiento tecnológico es el que mayor crecimiento ha tenido en los últimos años y, aparte de por las numerosas oportunidades que podemos encontrar en Internet para llegar a un número mayor de clientes, también es debido a que los riesgos son menores que en los negocios offline.

La primera ventaja que vamos a tener, incluso antes de decidirnos a comenzar, es conocer la competencia que vamos a tener. Antes de poner “el primer ladrillo”, la tecnología nos va a permitir saber si en algún lugar del mundo existe ya un proyecto como el nuestro.

Hay miles de e-commerce con la misma temática, los mismos productos o los mismos servicios; sin embargo, cada uno tiene un componente diferencial del resto. Es importante, por tanto, antes de embarcarse, conocer si ya existe alguno que nos pueda hacer sombra y saber contra qué tenemos que luchar para hacernos un hueco.

Vamos a ver algunas de las ventajas que un emprendedor tecnológico tiene frente a emprendedores con negocios offline. No voy a incluir la de ser tu propio jefe, porque se comparte en ambos casos.

  • Una buena conexión a Internet y un ordenador desde el que poder trabajar.

Hay otros dispositivos que te ayudan a llevar tu trabajo encima, como el teléfono móvil o una Tablet.

  • Ajustar el horario a tus necesidades. La posibilidad de trabajar las 24 horas los 7 días de la semana te permite organizar la agenda de manera diferente a cuando estás con un horario comercial establecido, en el que tienes que estar en el negocio sea necesario o no.

Tampoco quiero engañarte. Los primeros años de un emprendimiento, sea on u off, llevan muchas horas de dedicación, por lo que tendrás que prescindir de estar el tiempo que te gustaría con tu familia, amigos o realizando las aficiones que tengas.

  • Las inversiones son más pequeñas. En principio no necesitas alquilar o comprar un local. Necesitas, eso sí, costear una conexión a Internet.
  • El mercado es global. Los e-Commerce son escaparates expuestos a todo el mundo de todos los lugares.

Ni mentirte en este punto… Es cierto que puedes competir con grandes compañías, pero para ello tienes que conocer ciertas “disciplinas”, como puede ser el SEO o la Analítica Web y manejar las principales herramientas digitales. En el caso de que te puedas rodear de expertos, mejor. Y, si no puedes, hay formaciones que te permiten adquirir los conocimientos necesarios.

  • Globalidad también con los colaboradores. Si necesitas incorporar colaboradores o empleados a tu plantilla, ya no necesitas tenerlos sí o sí trabajando en una oficina. Cada uno puede hacerlo desde una ubicación diferente a miles de kilómetros y estar trabajando al mismo tiempo desde la nube.
  • Las redes sociales te ayudan a conocer las opiniones de tus usuarios y clientes. Tampoco debes fiarte de ellas al 100%, ya que la tendencia es más hablar sobre lo negativo que nos pueda ocurrir en un negocio que hablar de lo positivo (que también se ponen mensajes, o se comparte información sobre nosotros, pero menos de los que se podrían poner).

Por motivo del Covid–19 los hábitos de compra de los consumidores se han readaptado al contexto marcado por la pandemia, elevando tanto las compras a través de Internet como el número de usuarios que se han sumado a realizarlas por este canal. Son numerosos los comercios que se han readaptado a la nueva situación y otros muchos que han surgido para cubrir las nuevas necesidades.

Existen más beneficios de emprendimiento tecnológico, pero con esta lista ya tienes algunos factores para declinar tu balanza, en el caso de que estés pensando en arrancar tu sueño.

Miguel Ángel Blanco Cedrún es el fundador de Spain Business School y director del Máster en Emprendimiento de la escuela.

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