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octubre 8, 2026Sin las comunidades, la energía solar no se construye
La falta de licencia social detiene el desarrollo de grandes proyectos solares en México. La cancelación de centrales fotovoltaicas demuestra que la participación comunitaria constituye un requisito indispensable para la viabilidad financiera e infraestructura de las energías renovables.
La licencia social determina la viabilidad de la energía solar
Durante 2026, las autoridades mexicanas cancelaron dos megaproyectos fotovoltaicos que sumaban 514 megavatios (MW) de capacidad e inversiones por 500 millones de dólares. La oposición de las poblaciones locales impidió la ejecución de estas obras.
En Yucatán, la autoridad ambiental anuló los permisos de los proyectos Ticul A y Ticul B de la empresa Vega Solar, tras un litigio de siete años promovido por las comunidades mayas de San José Tipcéh y Planchac con el acompañamiento del Centro Mexicano de Derecho Ambiental. Las centrales abarcaban 738 hectáreas, de las cuales 603 correspondían a selva, vulnerando el derecho a la consulta previa.
Por otro lado, en Hidalgo, el gobierno estatal informó sobre la cancelación de la central fotovoltaica de Green Park Energy en Tecozautla. Esta obra contemplaba una inversión de 150 millones de dólares y una capacidad de 100 MW, pero el 63.1% de los habitantes votó en contra del proyecto.
Isabel Studer Noguez, presidenta y directora ejecutiva de Sostenibilidad Global, enfatizó que la licencia social forma parte del costo de capital. Un proyecto solar sin la validación de la comunidad pierde tiempo y recursos económicos.
El modelo de la Alianza por la Equidad Energética
Frente a este panorama, la Alianza por la Equidad Energética (AEE), impulsada por Sostenibilidad Global junto a 20 aliados públicos y privados, promueve un esquema inclusivo. Durante su primer año de gestión, la AEE instaló 47 sistemas fotovoltaicos en comunidades de mujeres mayas y pequeños productores.
El proyecto distribuye sus capacidades operativas de la siguiente manera:
- Centros comunitarios y viviendas: 37 sistemas fotovoltaicos promovidos por las Mujeres Mayas.
- Sector agrícola: 10 sistemas de bombeo solar para pequeños productores de la escuela agroecológica U Yits Ka’an en Maní, Yucatán.
- Conectividad digital: Donación de 14 sistemas Starlink para vincular a comunidades remotas.
Para el cierre de 2026, la alianza proyecta superar los 60 sistemas instalados para beneficiar a más de 3,000 personas. La meta para 2027 busca alcanzar 100 sistemas con 10 socios implementadores en seis estados del país.
Guillermo Rodríguez, director general de Enértika, explicó que el modelo capacita a las familias para que asuman la responsabilidad del mantenimiento, garantizando autonomía operativa ante cualquier falla técnica.

Filtros de inversión y financiamiento para cooperativas
Antes de invertir, la AEE verifica la titularidad del predio, exige una figura legal acreditada y valida la gobernanza técnica del sitio. Este rigor detuvo proyectos en cartera por carecer de comprobantes de propiedad o por ubicarse en Áreas Naturales Protegidas sin los permisos correspondientes.
Aunque la Secretaría de Energía reportó una cobertura eléctrica nacional del 99.73% al cierre de 2024, existen 468,150 habitantes sin servicio y 12.6 millones de personas que cocinan con leña o carbón, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). La generación distribuida suma 4,449.79 MW, de los cuales más del 99.4% es de origen solar, según el Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico 2025-2039.
Para democratizar el acceso al capital, la AEE diseñó un simulador para que las más de 6,000 cooperativas productivas del país comparen opciones de financiamiento. Adicionalmente, la organización concretó una alianza con Cynthia Arellano, representante de Honnold Foundation, para canalizar donativos que impulsen la transición energética en territorios indígenas.



