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Por Danny Allan, Director de Tecnología (CTO y Vicepresidente Senior de Estrategia de Producto de Veeam

Las TI han evolucionado significativamente en la última década en tanto que las innovaciones de hardware y software se aceleran y los clientes buscan soluciones que aumenten la eficiencia y reduzcan los costos. Empresas de todos los tamaños se han beneficiado de esta transformación de las TI, al igual que los proveedores de software y hardware que han facilitado el viaje.

Pero si bien todo este cambio ha arremolinado al área de TI, un aspecto se mantiene igual: los respaldos. La protección de datos sigue siendo el principio subyacente de cada departamento de TI. El concepto de tomar copias de éstos para garantizar la continuidad del negocio siempre ha sido una necesidad, ya que las empresas no podrían operar sin ella. Y conforme aumenta la dependencia de los datos hacia información y análisis de negocios, los respaldos no harán sino volverse más importantes para TI.

Ante la preocupación de las áreas de TI con respecto a las transformaciones que están modificando la manera en que protegen, usan y manejan su información, una cosa es cierta: el respaldo y protección de datos sigue siendo parte importante en esta era de cambios, con medios y software que continúan evolucionando para permitir tiempos de recuperación y objetivos de tiempo de recuperación más rápidos, así como puntos de recuperación y objetivos de punto de recuperación más frecuentes. También es cierto que, para todos los futuros cambios y transformaciones de TI, como contenedores, infraestructuras sin servidores, Edge Computing y más, la necesidad de respaldo continuará prevaleciendo.

Recientemente, el enfoque del respaldo de seguridad se ha expandido más allá de una simple copia preventiva de datos y su movimiento hacia fuera. Organizaciones de TI de todos los tamaños han asumido una función aparentemente paralizada y han tratado de brindar un mayor acceso a las copias para medios de negocio proactivos y para acelerar las funciones de negocios. Liderando estos casos de uso están DevOps (iterando en los servicios de producción más rápidamente), seguridad (evaluación de vulnerabilidades y análisis forense en copias), operaciones de TI (pruebas de parches y gestión de actualizaciones) y cumplimiento (análisis y gobierno de datos). Esta habilitación del acceso de autoservicio cambia la copia de seguridad de ser simplemente una función reactiva a una que impulsa el negocio más rápidamente y en ocasiones es conocida como copia de gestión de datos.

Conforme las organizaciones intentan proteger más cargas de trabajo, tanto on-premise como en la nube, se enfrentan a tres desafíos reales en términos de costo, capacidad y complejidad. El crecimiento explosivo de los datos ha llevado a operaciones complejas donde las organizaciones tienen el desafío de optimizar el lugar donde las copias están ubicadas, minimizar los costos asociados con su protección y, a la par, permitir que éstos se desbloqueen.

Una solución es “nivelar” todas las copias de datos en el almacenamiento de objetos en la nube. Se sabe que éste provee una capacidad casi ilimitada en un modelo de escalamiento muy efectivo, con el beneficio adicional de la ubicación centralizada. Esto tiene el potencial de desbloquear aún más el valor agregado de la información a través de servicios centralizados en la nube, como clasificación, aprendizaje automático o análisis de seguridad. El primer paso en todo esto es simplemente la nivelación de datos en el almacenamiento en la nube.

Si bien la nube no es necesariamente conocida por ser rentable, el almacenamiento de objetos en la nube es poco más que el par clave-valor. Este emparejamiento es lo que permite la escala casi ilimitada de almacenamiento de objetos y también significa que cualquier dato almacenado en la nube tiene el potencial de ser duplicado en el lado de origen antes de ingresar. Como resultado, hay un costo reducido y una mayor eficiencia para el negocio en ubicaciones, infraestructuras y servicios dispares.

Una vez que los datos llegan al servicio en la nube, la extensión lógica es permitir la recuperación, ya sea on-premise o en la nube, para obtener el mejor resultado posible. El costo, seguridad o cumplimiento pueden conducir a una dirección u otra. Además significa que la nube ya no es simplemente una extensión de la capacidad on-premise, sino que se convierte en un componente intrínseco de la estrategia para la recuperación ante desastres, la capacidad elástica, la migración empresarial y la expansión geográfica. En otras palabras, el respaldo impulsa la gestión de datos en la nube.

Dada esta relevancia, es evidente que el respaldo puede dictar al ganador de la era de la nube. Si bien hay muchas soluciones que respaldan los servicios de datos, las que pueden protegerlos y permitir la movilidad en la nube en un formato completamente portátil y autodescriptivo tienen una clara ventaja sobre aquéllas que requieren una pila de administración centralizada. La movilidad en la nube sólo se puede hacer realmente cuando los datos están descentralizados en un formato portátil y no dependen de un servidor de medios centralizado o un sistema de archivos propietario.

A medida que la era de la nube sigue desarrollándose, el respaldo no sólo eliminará algunas de las barreras para adoptar nuevos modelos de servicio, sino que impulsará una mayor adopción de la nube y casos de uso. Es probable que la antigua práctica de respaldar sea la que establezca el verdadero líder de la nube para la década entrante. Sin importar el resultado de este nuevo campo de batalla de la infraestructura, las organizaciones ganarán a través de la tremenda información obtenida sobre el movimiento de datos y la transformación digital.

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