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agosto 18, 2026Compartir información sin verificar también alimenta la difusión de noticias falsas
En el marco del Día contra las Fake News, que se conmemora el 21 de agosto, la empresa de ciberseguridad Kaspersky advierte que reenviar contenidos sin comprobar su origen convierte a cualquier usuario en un amplificador involuntario de la desinformación. La práctica habitual de compartir datos acompañada de frases como “no sé si sea cierto, pero lo envío”, “me lo mandó alguien conocido” o “por si acaso” resulta suficiente para mantener activa una noticia falsa en las plataformas digitales.
Dentro de las redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea, la información circula en cuestión de segundos. Por esta razón, el alcance de la desinformación ya no depende únicamente de la persona que crea el contenido engañoso, sino también de los usuarios que lo replican sin validar las fuentes.
El factor de la confianza interpersonal en la cadena de desinformación
La confianza depositada en los contactos juega un papel determinante en el proceso de difusión. Cuando un mensaje procede de un familiar, amigo o grupo de trabajo, las personas asumen de forma errónea que alguien más verificó los datos previamente. Sin embargo, la cercanía con el remitente no garantiza la veracidad del texto. Ese contacto también pudo recibir la información de un tercero y reenviarla sin corroborar la fuente, otorgando una apariencia engañosa de credibilidad.
De acuerdo con el estudio titulado Lenguaje Digital elaborado por Kaspersky, los usuarios en México enfrentan dificultades para identificar contenidos falsos en la práctica cotidiana:
- El 67 % de las personas afirma comprender qué es una noticia falsa.
- El 57 % de los encuestados considera que cuenta con la capacidad para identificar una noticia falsa.
- El 35 % asegura que podría detectar este contenido “más o menos”.
- El 8 % admite de forma directa que carece de las habilidades para reconocer la desinformación.
Esta brecha de conocimiento adquiere mayor relevancia al examinar las vías de difusión. El 80 % de quienes reconocen las noticias falsas afirma haberlas encontrado en redes sociales durante el último año, mientras que el 41 % las recibió mediante grupos en aplicaciones de mensajería.
Mecanismos emocionales y riesgos de ciberseguridad
La desinformación aprovecha recursos visuales como capturas de pantalla modificadas, videos recortados o fotografías descontextualizadas para simular legitimidad. De igual forma, las emociones de miedo, indignación o urgencia motivan a las personas a reaccionar de manera precipitada. Mensajes que incluyen llamadas a la acción como “compártelo antes de que lo borren” o “avísales a todos tus contactos” buscan acelerar el reenvío masivo sin reflexión previa.
Las consecuencias de esta problemática trascienden el daño a la reputación de individuos e instituciones. Las noticias falsas funcionan frecuentemente como anzuelo para ejecutar fraudes digitales. Los ciberdelincuentes integran enlaces hacia páginas fraudulentas de suplantación de identidad (phishing), archivos maliciosos y formularios diseñados para sustraer contraseñas o datos bancarios.
María Isabel Manjarrez, analista senior de seguridad del Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina en Kaspersky, explica los riesgos del fenómeno:
“La facilidad con la que hoy compartimos información hace que el desafío de las fake news no termine en saber reconocerlas. Una persona puede tener dudas sobre un contenido y aun así reenviarlo porque le preocupa, le sorprende o porque proviene de alguien en quien confía. Cada vez que esto ocurre, la información gana alcance y puede adquirir una apariencia de legitimidad frente al siguiente receptor. Desde la ciberseguridad, el riesgo aumenta cuando esa confianza se utiliza para llevar al usuario a hacer clic en un enlace, descargar un archivo, entregar credenciales o realizar un pago. Por eso, verificar antes de compartir no solo ayuda a frenar la desinformación, sino también a reducir la posibilidad de que un contenido falso termine convirtiéndose en la puerta de entrada a un fraude digital o al robo de información”.
Recomendaciones para detener la difusión de contenido falso
Los especialistas en seguridad digital de Kaspersky destacan cuatro medidas esenciales para proteger los entornos digitales:
- Detener la cadena ante cualquier duda: Evite compartir contenidos si desconoce la fuente original. Agregar advertencias como “me llegó esto” no evita que otros usuarios crean la noticia y la sigan difundiendo.
- Investigar de forma independiente: Abandone el chat de origen y busque el tema en navegadores web consultando únicamente canales oficiales y medios de comunicación con reputación comprobada.
- Localizar la publicación de origen: Verifique las fechas y los contextos originales de las fotos, audios o fragmentos de texto. Un hecho real acontecido años atrás puede resultar engañoso si se presenta como un suceso reciente.
- Proteger las herramientas tecnológicas: Utilice soluciones de seguridad como Kaspersky Premium para detectar páginas fraudulentas y enlaces peligrosos. Mantenga los dispositivos actualizados, instale contraseñas únicas y active la autenticación de dos factores en todas las cuentas.



