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octubre 9, 2025La transformación digital en hotelería suele prometer eficiencia, pero rara vez se ejecuta sin fricciones. Para Grupo Presidente, uno de los principales operadores hoteleros de México, el reto no fue adoptar tecnología por tendencia, sino actualizar una arquitectura crítica sin comprometer la continuidad operativa en una industria donde cada falla impacta directamente la experiencia del huésped.
“El turismo representa cerca del 8.5% del PIB y emplea a millones de personas. Ese contexto define la responsabilidad operativa que tenemos”, señala Braulio Arsuaga, CEO de Grupo Presidente. Con casi 6,000 habitaciones en 30 propiedades y múltiples formatos de hospitalidad, la escala exigía procesos integrados y datos confiables en tiempo real
De la pausa forzada al cambio estructural
La modernización tecnológica iniciada en 2019 se detuvo con la pandemia. Al retomar el crecimiento, la empresa acumulaba casi ocho años de rezago. La decisión fue clara: evitar transiciones graduales y migrar directamente a la nube.
Más allá de la moda tecnológica, el detonante fue operativo: el fin de soporte de la plataforma anterior y la necesidad de mayor escalabilidad y seguridad. El indicador clave fue el cierre contable tras el go-live: lograrlo en días, ya en la nube, confirmó que la transformación no había interrumpido el negocio.
Arquitectura integrada en un entorno crítico
En hotelería, sistemas como PMS y POS son de misión crítica. El reto no es solo que funcionen, sino que se integren con finanzas, recursos humanos, compras y analítica. Grupo Presidente optó por mantener soluciones especializadas conectadas a una arquitectura central que concentra los datos para la toma de decisiones.
La adopción de interfaces simplificadas y herramientas de gestión de compras forma parte de una estrategia gradual que prioriza estabilidad antes que velocidad.
Gobernanza y patrocinio ejecutivo
Uno de los factores diferenciales fue la gobernanza. Arsuaga participó de forma directa en sesiones semanales con las áreas clave. Incluso se tomó la decisión de pausar el despliegue para corregir desviaciones antes del lanzamiento final.
La lección es clara: cuando el CEO patrocina activamente la transformación, se reducen fricciones internas y se acelera la toma de decisiones críticas.
Del CAPEX al OPEX: repensar el costo real
La migración a la nube implicó un cambio financiero: pasar de inversiones en infraestructura a gasto operativo recurrente. Esto obligó a analizar el costo total de propiedad (TCO), incluyendo integración, soporte y talento. El retorno no se mide solo en ahorro, sino en productividad, velocidad de cierre financiero y capacidad de escalar nuevas aperturas.
IA y ciberseguridad con enfoque pragmático
La adopción de inteligencia artificial se ha concentrado en eficiencias internas: análisis de llamadas, chatbots de soporte y optimización de conversiones digitales. En paralelo, la empresa estableció políticas claras para evitar el uso desordenado de herramientas de IA.
En ciberseguridad, la estrategia combina capacidades internas con un socio especializado. La premisa es clara: la nube no elimina riesgos, pero exige una gobernanza más rigurosa.
Una transformación en curso
Grupo Presidente aún se encuentra en fases de consolidación y optimización. Más que un proyecto cerrado, la migración a la nube se plantea como un proceso continuo, basado en disciplina operativa, integración tecnológica y una visión de largo plazo.
En una industria donde la experiencia del cliente no admite fallas, el mayor valor de la transformación digital no es la tecnología en sí, sino la capacidad de mejorar de forma constante sin interrumpir el servicio.


