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julio 3, 2026Respirar por la boca durante la infancia: deformaciones faciales y su nexo con el pie plano
Dormir con la boca abierta, roncar o respirar oralmente durante el día suele considerarse de manera equivocada como una costumbre inofensiva de la infancia. Sin embargo, la odontología advierte que esta condición genera repercusiones severas en el crecimiento de los huesos de la cara. Actualmente, este padecimiento registra un incremento en las consultas clínicas, afectando a dos de cada diez niños.
En el marco del Día Internacional de Autocuidado (24 de julio) , especialistas en desarrollo maxilofacial recuerdan que la respiración nasal cumple funciones biológicas insustituibles. La nariz filtra, humece y calienta el aire exterior antes de que ingrese a los pulmones, funciones de protección natural que la cavidad bucal es incapaz de realizar.
El papel de la lengua en el moldeado estético y óseo
La respiración nasal funciona como una guía indispensable para el correcto desarrollo óseo infantil. Cuando un menor mantiene la boca cerrada, la lengua se apoya de forma automática en el paladar. Este contacto ejerce una presión fisiológica constante que estimula la expansión del maxilar superior, garantizando la armonía estética y funcional del rostro.
“La lengua es el músculo olvidado que moldea el paladar y la estética facial desde la infancia. Aunque suele asociarse únicamente con el habla y la alimentación, la lengua desempeña un papel fundamental en el desarrollo del paladar, el crecimiento de los maxilares, la armonía facial y dental”, explica la cirujana dentista Fran Medina, especialista en ortodoncia y ortopedia maxilar de la UNAM y cofundadora de la clínica Smile Art MX.
Cuando la respiración oral se vuelve crónica, el proceso natural se interrumpe debido a que la lengua desciende y deja de presionar el cielo de la boca. Esta disfunción desencadena múltiples anomalías anatómicas:
- Paladares estrechos: La falta de estímulo lingual impide que el hueso maxilar se expanda correctamente.
- Maloclusión y apiñamiento: Se desarrollan mordidas cruzadas y los dientes crecen chuecos o encimados por la falta de espacio.
- Resequedad y enfermedades: La falta de filtración nasal reseca las mucosas bucales, elevando la frecuencia de infecciones en las vías respiratorias.
De acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, entre el 60 % y el 90 % de los estudiantes en edad escolar manifiestan algún grado de maloclusión dental. Esta condición se encuentra ligada a desórdenes en el crecimiento craneofacial y a hábitos orales disfuncionales como chuparse el dedo o respirar por la boca.
¿Por qué la respiración oral crónica puede causar pie plano?
El impacto negativo de la respiración bucal traspasa los límites del rostro y altera la postura corporal completa. Para facilitar el ingreso de oxígeno a los pulmones ante la obstrucción de las vías aéreas altas, los niños modifican inconscientemente la posición del cuello y la columna. Esta alteración en el eje de gravedad obliga a adoptar una postura incorrecta en los arcos plantares, lo que favorece la aparición de pie plano.
Si bien el origen del pie plano responde a múltiples factores biomecánicos y genéticos, diversas investigaciones científicas describen diferencias muy significativas en la alineación de las extremidades inferiores y los arcos de los pies al comparar a niños que respiran de forma nasal con aquellos que lo hacen por la boca.
Detección temprana y tratamiento multidisciplinario
La respiración oral crónica no debe tratarse de forma aislada, ya que representa un problema de salud multifactorial. Su corrección oportuna requiere la intervención coordinada de un equipo de profesionales de la salud que incluye a odontopediatras, ortodoncistas, otorrinolaringólogos, pediatras, fisioterapeutas y terapeutas miofuncionales.
Los padres de familia y tutores deben mantenerse alerta ante la aparición de señales clínicas de alarma para evitar daños estructurales irreversibles que acompañarán al menor en su vida adulta. Los síntomas principales incluyen mantener la boca abierta de manera constante, la presencia de ronquidos nocturnos, ojeras marcadas, sueño inquieto, mordidas desalineadas y cambios visibles en la postura corporal.



