
El “Efecto BTS”: 1,500 fans ya ahorran en Mercado Pago
enero 23, 2026
Universal Assistance: su expansión en FITUR 2026
enero 23, 20262026: El año en que la operación (y no la ambición) definirá la transición energética
Por Joseph McMullen, Director de Transición Energética en AVEVA
Este año marcará un punto de inflexión. La reciente hoja de ruta de la Agencia Internacional de la Energía revela un cambio de narrativa: ya no estamos esperando tecnologías disruptivas del futuro. De hecho, el 65% de las reducciones de emisiones necesarias puede lograrse con herramientas que ya existen hoy.
Por ello, 2026 será el año en que los operadores industriales dejen de debatir si la transición es posible y comiencen a usar la transformación digital como su principal arma para equilibrar el “trilema energético”: confiabilidad, asequibilidad y sostenibilidad.
4 dinámicas que definirán el año
- Exprimir al máximo cada activo La supervivencia exigirá eficiencia. El 70% de las petroleras en EE.UU. planean reestructurar portafolios. Aquí, los gemelos digitales son clave para extraer valor de infraestructuras envejecidas, mientras que agentes de IA automatizan el mantenimiento predictivo.
- La IA avanza más rápido que la política Tras años de pilotos, la IA generativa entra en fase empresarial. Las herramientas de diseño generativo acelerarán los plazos de desarrollo en infraestructuras críticas, desde Gas Natural Licuado (GNL) hasta renovables. Quienes dominen la ingeniería con IA en 2026 diseñarán los sistemas de 2035.
- Disciplina de capital Los inversionistas serán menos tolerantes. El capital fluirá hacia operadores que demuestren mejoras medibles en tiempo real. La credibilidad ya no se ganará con promesas, sino con datos duros de reducción de emisiones y ahorro de costos.
- Ecosistemas conectados La cadena de valor energética funcionará como un sistema integrado. Operadores y proveedores compartirán datos en tiempo real para acelerar la sostenibilidad sin erosionar márgenes.
En síntesis, la transición se acelerará a través de la excelencia operativa. La sostenibilidad y la rentabilidad pueden coexistir, pero solo cuando están respaldadas por una disciplina rigurosa e inteligencia digital.


