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septiembre 26, 2025La cocina tradicional mexicana, reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2010, es mucho más que un conjunto de recetas. Es un sistema cultural vivo que articula identidad, economía local y formas de convivencia que hoy enfrentan un nuevo desafío: la transformación de los hábitos sociales en un entorno cada vez más digitalizado.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, los mexicanos destinan en promedio más de cuatro horas diarias al uso de internet (INEGI, 2025). Este cambio en la forma de relacionarse ha reducido los espacios de encuentro presencial, un fenómeno que impacta directamente en tradiciones como la comida compartida, históricamente central en la vida social del país.
La cocina tradicional mexicana como espacio de encuentro
En este contexto, diversas iniciativas privadas buscan revalorizar la mesa como un punto de conexión humana. Una de ellas es La Mesa de Siempre, impulsada por la marca cervecera Bohemia, que en el marco de su 120 aniversario propone rescatar el acto de reunirse alrededor de la comida como práctica cultural vigente.
La más reciente edición se llevó a cabo en el restaurante Cascabel, donde el Chile en Nogada —platillo emblemático de la gastronomía nacional— fue el eje de una experiencia que combinó cocina, conversación y reflexión sobre la importancia de preservar las tradiciones culinarias.
Tradición, identidad y experiencia gastronómica
Durante el encuentro, los asistentes participaron en una sesión guiada para comprender la complejidad del Chile en Nogada y su maridaje con cerveza artesanal. Más allá de la experiencia sensorial, el ejercicio buscó destacar cómo la gastronomía funciona como lenguaje cultural compartido, capaz de generar pertenencia y continuidad generacional.
“La cocina mexicana es un relato vivo de quiénes somos. Compartirla alrededor de la mesa refuerza nuestra identidad colectiva”, señaló la chef Lula Martín del Campo, quien participó como anfitriona del evento.
Más allá de la nostalgia
Desde una perspectiva cultural y económica, la cocina tradicional mexicana también representa un activo estratégico. No solo impulsa cadenas productivas locales, sino que actúa como ancla social en un mundo donde las relaciones tienden a fragmentarse.
En conclusión, preservar la cocina tradicional mexicana no es un ejercicio de nostalgia, sino una decisión consciente sobre el tipo de vínculos que se desean mantener en la vida contemporánea. En un entorno dominado por pantallas, volver a la mesa sigue siendo un acto profundamente humano y cultural.


