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septiembre 24, 2025Los deepfakes baratos han dejado de ser una sofisticación costosa para convertirse en una amenaza cotidiana para empresas y profesionales. De acuerdo con investigadores de Kaspersky, hoy es posible adquirir mensajes de voz falsos desde 30 dólares y videos manipulados desde 50 dólares en mercados clandestinos, un precio comparable al de una salida común a cenar. Este abaratamiento marca un punto de inflexión en los riesgos asociados a la identidad digital y la confianza corporativa.
Además, la caída de precios no es marginal. Según la compañía de ciberseguridad, estos servicios son hasta 400 veces más baratos que los detectados en 2023, cuando la creación de deepfakes podía costar entre 300 y 20,000 dólares por minuto (Kaspersky, 2025). Por lo tanto, el acceso a estas tecnologías ya no está limitado a actores altamente especializados.
Deepfakes baratos y fraude en tiempo real
Los anuncios identificados en foros de la Darknet ofrecen lo que sus vendedores denominan “Deepfakes-as-a-Service”. Entre las opciones se incluyen el intercambio de rostros en tiempo real durante videollamadas, la suplantación facial en procesos de verificación y la sustitución de la señal de cámara en dispositivos.
También se promocionan herramientas capaces de sincronizar expresiones faciales con texto, clonar voces y ajustar tono y timbre para transmitir emociones específicas, incluso en idiomas extranjeros. No obstante, Kaspersky advierte que una parte de estas ofertas podría ser fraudulenta, diseñada para estafar a compradores interesados.
El impacto de los deepfakes baratos en las empresas
El verdadero riesgo de los deepfakes baratos no es solo tecnológico, sino operativo. Estas herramientas facilitan fraudes de ingeniería social, suplantación de ejecutivos, estafas financieras y accesos no autorizados a sistemas críticos. En consecuencia, la confianza en videollamadas, mensajes de voz y procesos de verificación digital se ve seriamente comprometida.
“No estamos ante amenazas completamente nuevas, pero sí frente a capacidades ampliadas para los atacantes”, señala Lisandro Ubiedo, analista senior de seguridad en Kaspersky. El experto subraya que el uso de inteligencia artificial por actores maliciosos obliga a las organizaciones a elevar su nivel de preparación defensiva.
Cómo responder a esta nueva amenaza digital
Kaspersky recomienda combinar tecnología, procesos y capacitación. Entre las medidas clave destacan la formación del personal para identificar señales de deepfakes —como parpadeos anómalos, iluminación inconsistente o distorsiones visuales— y el fortalecimiento de equipos internos de TI con inteligencia de amenazas actualizada.
En conclusión, los deepfakes baratos representan un desafío directo para la seguridad empresarial y la confianza digital. Para las organizaciones, ignorar esta tendencia ya no es una opción: la prevención y la alfabetización digital se han convertido en activos estratégicos en la era de la inteligencia artificial.


