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septiembre 17, 2025La nutrición animal en México atraviesa una transformación impulsada por un cambio profundo en la relación entre las personas y sus mascotas. Cada vez más consideradas parte de la familia, perros y gatos se han convertido en el centro de decisiones de consumo más informadas, exigentes y orientadas al bienestar a largo plazo.
Este cambio se refleja en la oferta del mercado. Actualmente, cerca del 60% de los productos disponibles están enfocados en beneficios funcionales específicos, como salud digestiva, cuidado de la piel o soporte inmunológico. Además, se estima que alrededor del 5% de los perros y gatos en hogares mexicanos consume dietas especializadas, una proporción que continúa en aumento (CONAFAB, 2025).
Nutrición animal en México y alimentos funcionales
En el caso de los perros, más del 60% de los alimentos funcionales se centra en la salud digestiva, el cuidado de la piel y la higiene dental. Para los gatos, la demanda se orienta a fórmulas que previenen el sobrepeso, controlan la formación de bolas de pelo y atienden enfermedades renales o del tracto urinario bajo.
La industria también ha ampliado su portafolio hacia alimentos terapéuticos destinados a mascotas con cáncer, enfermedades cardíacas, alergias alimentarias u osteoarticulares. Más del 50% de los tutores que enfrentan estas condiciones busca activamente opciones que respondan a necesidades clínicas específicas.
Un mercado resiliente pese al contexto económico
A pesar de los ajustes en el gasto de los hogares, la nutrición animal en México se ha consolidado como un sector resiliente. Los consumidores priorizan la alimentación de sus mascotas, aunque adapten presentaciones o canales de compra.
Datos del INEGI muestran que más del 74% de los hogares con mascotas realiza gastos recurrentes en su alimentación al menos una vez por trimestre (INEGI, 2024). Otras estimaciones indican que el gasto mensual promedio para el cuidado de un perro mediano, incluyendo su alimentación, ronda los 1,400 pesos.
Tras el crecimiento acelerado durante la pandemia, el ritmo del sector se ha moderado. No obstante, se prevé que mantenga una tasa de crecimiento anual compuesta superior al 5% hacia 2030 ([FALTA FUENTE DE PROYECCIÓN]).
Confianza, información y evidencia científica
La decisión de compra está cada vez más mediada por la confianza en marcas reconocidas, la trazabilidad de los ingredientes y la evidencia científica que respalda los beneficios de cada fórmula. Médicos veterinarios y plataformas especializadas se consolidan como las fuentes de información más influyentes.
Las familias jóvenes y los segmentos socioeconómicos altos (ABC+) muestran un interés creciente por conocer ingredientes potencialmente perjudiciales y prácticas sostenibles en la cadena de valor. En el caso de los tutores de gatos, la elección entre alimento seco, húmedo o snacks se vuelve un proceso comparativo detallado.
Como señala Daniel Cosío, vicepresidente de AMASCOTA, el valor percibido del alimento balanceado ha sido clave para sostener la categoría. Gracias a estas dietas especializadas, la longevidad de los perros se ha duplicado en las últimas cuatro décadas, mientras que los gatos domésticos viven el doble que los gatos ferales.
En conclusión, la nutrición animal en México ya no responde solo a una necesidad básica, sino a una visión integral de bienestar, prevención y calidad de vida. Para la industria, el reto será sostener este crecimiento con innovación responsable, transparencia y un enfoque cada vez más centrado en la salud de las mascotas y la confianza de sus cuidadores.


