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octubre 2, 2025En la era de la banca digital, cada transacción implica un acto de confianza. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024, el 76.5% de los adultos mexicanos entre 18 y 70 años cuenta con al menos un producto financiero formal y el 63% mantiene una cuenta de ahorro. Estas cifras reflejan un avance significativo, pero también plantean un reto central: sin ciberseguridad, la inclusión financiera pierde sostenibilidad.
La digitalización ha ampliado el acceso a servicios financieros, especialmente en segmentos históricamente excluidos. Sin embargo, este crecimiento también incrementa la exposición a fraudes, suplantación de identidad y ataques digitales. Por lo tanto, la ciberseguridad e inclusión financiera están estrechamente vinculadas como pilares de un mismo modelo.
Confianza digital más allá del acceso
Expertos del sector financiero coinciden en que la confianza no se construye únicamente con campañas de comunicación, sino con infraestructura tecnológica sólida. Sistemas de detección de amenazas en tiempo real, autenticación robusta y monitoreo continuo se han convertido en componentes esenciales de la banca digital moderna.
En este contexto, la ciberseguridad deja de ser un elemento técnico para posicionarse como un habilitador del uso efectivo de los servicios financieros. Abrir cuentas digitales es solo el primer paso; el verdadero desafío es que los usuarios confíen en ellas y las utilicen de forma recurrente para administrar su patrimonio.
El rol de la industria tecnológica y los reguladores
El avance de la inclusión financiera requiere un esfuerzo coordinado. Reguladores, instituciones financieras y proveedores tecnológicos comparten la responsabilidad de construir entornos seguros. A ello se suma el papel del usuario final, quien debe adoptar buenas prácticas digitales.
La magnitud del reto es clara: en 2025, siete de cada diez mexicanos fueron víctimas de algún tipo de fraude digital, según datos de la Asociación de Internet MX. Esta cifra evidencia que el crecimiento de la banca digital sin ciberseguridad adecuada puede erosionar rápidamente la confianza del sistema.
Una condición indispensable para el desarrollo financiero
El futuro de la inclusión financiera en México y América Latina será inevitablemente digital. Sin embargo, este proceso no puede entenderse como un fin en sí mismo. La ciberseguridad e inclusión financiera deben avanzar de forma paralela para garantizar que el acceso se traduzca en uso, confianza y bienestar económico.
Más que un complemento, la ciberseguridad es hoy la infraestructura invisible que sostiene la transformación digital del sistema financiero.
El vocero citado es CEO de Cobis Topaz. Su participación se presenta con fines de análisis sectorial y divulgación tecnológica.


