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octubre 13, 2025¿Cómo se escribe un siglo de historia industrial sin caer en una cronología fría o en un archivo corporativo? ¿Por dónde empezar cuando una marca ha estado presente durante cien años en la vida económica, cultural y social de un país?
Para José Luis Trueba Lara, escritor del libro del centenario de Ford de México, la respuesta no llegó en un organigrama ni en una línea del tiempo, sino en un texto escrito hace más de medio siglo por uno de sus autores favoritos. Ahí encontró el tono, la sensibilidad y el punto de partida para narrar una historia que exigía algo más que datos.
Más que un recuento histórico, “100 Años de Ford en México” es el resultado de un viaje creativo profundo, encabezado por un equipo editorial que se sumergió en archivos, fotografías y anécdotas para construir una narrativa visual y literaria con identidad propia.
Contar cien años sin escribir una enciclopedia
El proyecto fue liderado por el editor Diego García Elio, quien reunió a un equipo clave: el escritor José Luis Trueba, el diseñador Luis Rodríguez y el fotógrafo Jaime Navarro. Juntos enfrentaron una pregunta central: ¿qué debe quedarse y qué debe quedar fuera cuando se cuenta un siglo de historia?
“El desafío fue un constante ‘estira y afloja’”, explica García Elio, quien también dirigió el libro del 75 aniversario de Ford hace 25 años. “Cien años dan para una enciclopedia, pero este libro tiene lo que tenía que estar”.
La edición implicó decisiones complejas: priorizar la historia de Ford en México, incluso cuando eso significaba dejar fuera episodios fascinantes de la historia global de la marca, como Fordlandia en Brasil. El foco era claro: narrar el vínculo entre Ford y el país.
Investigación como arqueología narrativa
Para Trueba Lara, el proceso fue similar a armar un rompecabezas monumental. La investigación lo llevó a descubrir historias poco conocidas, desde la herencia de conocimientos que permitió la fundación de la primera planta hasta episodios casi cinematográficos, como el redescubrimiento de la planta de Tlalnepantla.
Cada hallazgo reforzaba una idea central: la historia de Ford en México no es solo industrial, es humana, cultural y generacional.
Cuando el diseño también cuenta la historia
El diseño editorial, a cargo de Luis Rodríguez, rompió deliberadamente con el formato tradicional del libro histórico.
“La idea era que todo es arte”, explica Rodríguez. “Queríamos una pieza atractiva tanto para quienes aman la historia como para las nuevas generaciones con hábitos de consumo digital”.
Inspirado en la movilidad y en el impacto cultural de Ford, el diseño mezcla lo clásico con lo contemporáneo: tipografías en tendencia, composición dinámica y un peso visual que convierte a la fotografía en protagonista. El resultado es un libro que se lee y se observa, en igual medida.
Un libro como objeto cultural de marca
El resultado final va más allá de sus páginas. Tener este libro en las manos implica sostener un año completo de trabajo editorial minucioso, donde cada decisión responde a una intención narrativa clara.
“100 Años de Ford en México” no solo celebra un aniversario corporativo; demuestra que la forma en que se cuenta una historia es tan importante como la historia misma. Es una invitación a reflexionar sobre el viaje invisible que toda gran publicación recorre antes de llegar al lector.
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Ford en México: un siglo de industria, empleo y transformación
Desde su llegada a México en 1925, Ford ha sido un actor central en el desarrollo de la industria automotriz nacional. A lo largo de un siglo, la compañía ha acompañado la evolución del país, no solo a través de sus vehículos, sino mediante la consolidación de capacidades industriales, cadenas de proveeduría y talento especializado que hoy forman parte del ecosistema productivo mexicano.
La presencia de Ford se ha extendido tanto en entornos urbanos como en regiones clave para la actividad agrícola e industrial, donde sus vehículos han sido herramientas de trabajo fundamentales para empresas, comunidades y sectores productivos. Este vínculo explica, en buena medida, la permanencia de la marca en un mercado altamente competitivo y en constante transformación.
Ford Motor Company: estrategia global y transición tecnológica
Ford Motor Company (NYSE: F), con sede en Dearborn, Michigan, es una empresa global enfocada en el desarrollo de soluciones de movilidad que integran vehículos, servicios conectados y plataformas tecnológicas. Su estrategia de crecimiento, conocida como Ford+, busca combinar su base industrial con nuevas capacidades digitales y modelos de negocio orientados a la relación de largo plazo con los clientes.
Actualmente, la compañía opera a través de tres unidades principales: Ford Blue, enfocada en vehículos de combustión e híbridos; Ford Model e, centrada en el desarrollo de vehículos eléctricos y experiencias digitales; y Ford Pro, orientada a soluciones integrales para clientes comerciales. A nivel global, Ford emplea aproximadamente 175,000 personas.
Ford de México: capacidad productiva y talento especializado
Ford de México inició operaciones en 1925 como la primera empresa automotriz establecida en el país. Hoy cuenta con una plantilla cercana a los 14,600 empleados y una infraestructura industrial clave para la operación global de la compañía.
Sus plantas de Estampado y Ensamble en Hermosillo y Cuautitlán producen modelos como Bronco Sport, Maverick y Mustang Mach-E. En Chihuahua, las plantas de motores fabrican diversas configuraciones de propulsores, incluyendo motores Duratec, Power Stroke diésel y motores de nueva generación. A ello se suma la planta de motores eléctricos en Irapuato y el Global Technology and Business Center (GTBC) en el Estado de México, donde se desarrollan servicios de ingeniería, tecnología y negocios para operaciones internacionales.
Este entramado productivo posiciona a Ford de México como un nodo estratégico dentro de la transformación tecnológica y energética que vive la industria automotriz a nivel global.


