Compartir

Los últimos 18 meses han sido letales para quienes laboran en el sector financiero.
En 2018, CitiBanamex anunció en México el despido 2 mil empleados mientras que BBVA que entonces también era Bancomer, también aportó unos 1,500 desempleados a la tendencia.
Para este año, la situación se recrudeció, HSBC inició la dinámica de recortes en su división de Banca Privada mientras que Deutsche Bank despedirá hasta 20,000 empleados a nivel mundial.
En Brasil, el Banco Itaú cerrará 200 sucursales, equivalentes al 10% del total.
Santander en España anunció que despediría a 3,700 de sus empleados.
Es la locura y todo apunta a la Inteligencia Artificial.
Un artículo publicado por el Foro Económico Mundial con información del Blog Salmón, señala que las entidades bancarias a nivel mundial siguen con las reestructuraciones de trabajadores y de sus oficinas bancarias.
De acuerdo con la información difundida en su plataforma digital, el cambio en sus organizaciones van más allá de un ajuste por la crisis económica, ya que en estos años ha surgido la dificultad para generar márgenes con tipos de interés reducidos y el progreso de la digitalización bancaria.
En el desarrollo y la transformación tecnológica ha irrumpido la inteligencia artificial (IA) en el sector bancario y el cambio que conlleva de procesos de los trabajadores humanos por otros basados en algoritmos matemáticos.


El documento de la autoría de Raúl Jaime Maestre señala que la inteligencia artificial no es sólo el aprendizaje automático, en verdad, es solo una parte de lo que puede realizar la inteligencia artificial. La inteligencia artificial, también se centra en el desarrollo de máquinas y sistemas que realizan tareas complejas asociadas a la inteligencia desarrollada por los seres humanos.
Con la inteligencia artificial muchas tareas se pueden automatizar a través de sistemas automáticos que tienen la capacidad de aprender a medida que se van procesando datos e información.
La información del WEF advierte que las previsiones del sector financiero establecen que la inteligencia artificial va a ser determinante para la entidades bancarias.
La firma de análisis Autonomous Research considera que va haber una disminución de 1,2 millones de empleos entre el sector bancario hasta el 2030.
Aunque esta cifra es algo exagerada, debido a una expectativas de que una tendencia tecnológica se quiera que crezca.
“La realidad es que las entidades bancarias pueden estar invirtiendo a nivel mundial 10 billones de dólares estadounidenses cada año en la inteligencia artificial” señalan.
La inteligencia artificial va a hacer un cambio en los procesos de las entidades bancarias. Sólo el 15 por ciento del riesgo de crédito, hoy en día, se analiza a través de algoritmos, los risk analytics, pero se estima que en 2025 esta cantidad aumente hasta el 40 por ciento.
En las relaciones informativas con el cliente de las entidades bancarias se ha descubierto nuevas posibilidades con los chatbots o robots que conversan con humanos. Se estima que 1 billón de personas los utilizan de manera habitual.
A su vez, un informe de BBVA señala que en efecto, se corre el riesgo de obviar cómo la inteligencia artificial ya está empezando a cambiar las ‘tripas’ del negocio financiero.
Ese impacto se manifiesta claramente en cinco ámbitos: ‘credit scoring’ (o calificación o solvencia crediticia), investigación sobre mercados, asistentes personales, gestión de activos y detección del fraude.
La institución financiera advierte sin embargo, que a pesar de todos estos avances, la inteligencia artificial aún tiene imperfecciones que resolver, como, por poner solo un par de ejemplos, la poca transparencia de los algoritmos o la falta de empatía y contextualización de sus servicios de asesoramiento financiero.
Lo que sí es un hecho, es que la inteligencia artificial marcará gran parte del futuro de los servicios financieros.

Compartir

Comentarios

comentarios