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El pasado domingo 2 de junio se realizaron elecciones en 6 estados del país en donde se disputaron 148 cargos públicos para los que se estima, compitieron cerca de 8 mil 165 candidatos.

Más de 13 millones de mexicanos pudieron votar pero en algunos estados no lo hicieron ni la mitad.

Cuando en una elección la participación es baja, significa que los electores no tuvieron razones para salir y ejercer el derecho porque los candidatos no tuvieron la capacidad de provocar sus emociones ó sumarlos a sus causas.

Los mexicanos convocados a votar no fueron persuadidos si quiera para ejercer su derecho.Y en esto tienen mucho que ver una buena parte de los 8,017 perdedores de la elección del 2 de junio.

Estas son algunas de los comportamientos de un candidato perdedor:

1.- NOTORIEDAD A CUALQUIER PRECIO.- La urgencia por cobrar la notoriedad que les permitiera ser nombrados en las encuestas para definir las candidaturas para competir los orilló a querer ser populares y algunos terminaron siendo ridículos.

Con cuentas de redes sociales recién hechas, contenidos alejados del humor social que prevalece en sus ciudades y fotografías que rayaron en lo absurdo, los aspirantes terminaron por alejar al electorado.

2.- SOBERBIA Y FANFARRONERÍA.- Muchos consultores pueden tener ideas fantásticas y gran experiencia, pero se topan con candidatos que son una especie de “productos terminados”, a quienes nada ni nadie los hace cambiar porque están peleados con la flexibilidad y con la adaptación a circunstancias especiales. En una época donde lo único constante es el cambio, la soberbia y la fanfarronería hace naufragar más pronto a cualquier proyecto político.

3.- NO TUVIERON IDENTIDAD DIGITAL.-Empezaban sus días publicando en sus redes sociales frases célebres de superación personal, la biografía del día o la efeméride de la semana poniendo en evidencia la ausencia de un ADN digital que hiciera saber a la audiencia porqué son diferente a los demás. No ofrecieron nada nuevo e innovador a sus seguidores, y terminaron pareciéndose a miles de políticos. Muchos pensaron que la fama de sus gobernantes sería suficiente para ganar.

4.- CUENTAS DE REDES SOCIALES RECIEN HECHAS.- Cuando al menos dos de las principales redes sociales com Facebook y Twitter detonaron hace más de 2 años, la mayoría de los candidatos perdedores apenas las abrió en este año. Tampoco aprovecharon las ventajas de Instagram porque apenas si tenían una cuenta.

Es decir nunca les importaron sus audiencias locales y apenas se preocuparon por construir comunidad hace unos meses. Esperaron 9 años para estar en la conversación y la respuesta de los electores fue ignorarlos.

5.- DEMASIADOS ORDINARIOS.- La mayoría de quienes perdieron, publicaron que el 5 de Mayo se celebra un aniversario de la Batalla de Puebla, como si la audiencia no lo supiera dejando ver lo ordinario de sus ideas, asumiendo que todos somos ignorantes y creyendo tener autoridad moral en historia.

Ni por enterados que hay miles de páginas que hacen lo mismo todos los días y que ese tipo de contenidos se publican hace 8 años. Llegaron tarde y a querer hacer lo mismo.

6.- ECHABAN ROLLO SIN MENSAJE. Pensaron que con la pureza de sus intenciones y el liderazgo de sus padrinos políticos bastaba para enamorar al electorado, cuando la razón por la que los políticos son odiados en las redes sociales es que escriben textos llenos de romanticismo y retórica ajenos a la problemática que interesa a la sociedad conectada.

7.- NO HICIERON SUYAS LAS CAUSAS DE LA GENTE.-Quizá la parte más importante: los grandes proyectos de transformación política tienen como característica la narrativa en donde existe una bandera o una causa que involucre a la audiencia y a segmentos estratégicos como los Millennials que quieren y pueden aportar mucho a la discusión política. Repetir las mismas promesas de hace 20 años sólo los hizo intrascendentes.

 

SOBRE EL AUTOR
@AdanMoctezuma es economista y blogger mexicano.
Participa en la industria digital como consultor de Branding Personal y Marketing de Contenidos para la Comunicación Política Digital.
Co-fundador del ICP Comunicación Política, durante 2016,2017 y 2018 formó parte del Top 100: the Most Influential Economists in the World de los Economistas Digitales más influyentes en redes sociales elaborado por la empresa norteamericana Richtopia (https://richtopia.com/inspirational-people/top-100-economists)

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Economista y blogger mexicano. Participa en la industria digital como consultor de Branding Personal y Marketing de Contenidos para la Comunicación Política Digital. Co-fundador del ICP Comunicación Política, durante 2016,2017 y 2018 formó parte del Top 100: the Most Influential Economists in the World de los Economistas Digitales más influyentes en redes sociales elaborado por la empresa norteamericana Richtopia (https://richtopia.com/inspirational-people/top-100-economists)