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La ropa tiene varias utilidades, una de ellas es protegernos de los rayos del sol, que tan dañinos resultan para la piel. Pero con toda esa exposición podríamos generar una gran cantidad de energía, ¿o no? Eso pensaron los investigadores chinos Wenjie Mai y Xing Fan, que están desarrollando un textil que capta el calor del sol y lo convierte en electricidad, para así aplicarle a la ropa energía solar.

Se trata de una tecnología capaz de cubrir los tres pasos: generar, almacenar y descargar energía eléctrica. Esto lo hace a través de una celda solar sensibilizada con colorante, generador de energía que usa una tinta para transferir electrolitos. El resto del proceso lo hace con un supercondensador de fibra, encargado de hacer el almacenamiento y la descarga.

El uso inmediato de esta tecnología sería uno: cargar la batería de dispositivos que usamos regularmente, como celulares y tablets. Con lo importante que son estos objetos en nuestra vida cotidiana, significaría una solución a la necesidad de mantenernos siempre conectados y con nuestros aparatos cargados, sin usar fuentes energéticas que queman combustibles fósiles y generan grandes cantidades de gases de efecto invernadero.

Sin embargo, estos investigadores chinos no son los únicos que están avanzando en la materia. Una diseñadora y una química de la Universidad de Wisconsin van por el mismo camino, habiendo investigado tinturas orgánicas capaces de conducir electricidad. Ya lograron integrar fibras capaces de captar energía solar en papel, pero su objetivo es hacerlo en una tela.

Ambos proyectos suenan bien, pero quizás has escuchado de otros capaces de hacer esto. Entonces, ¿cuál es la novedad de esta tecnología? No se están integrando paneles solares, por más pequeños que sean, en la ropa: se está creando un textil que pueda hacerlo por sí mismo y que se comporte como cualquier otro. Es decir, se puede cortar, coser y tejer como si fuera algodón. Esto proporcionaría un sinnúmero de posibilidades de diseño, abriéndose paso entre los textiles como un material más.

¿Te imaginas tener una polera que se vea como cualquier otra y que además cargue tu celular? Hacer funcionar energía solar en la ropa sería una innovación importante, permitiendo a las personas ahorrar y cuidar el planeta sin grandes acciones. Sin embargo, también tiene sus dificultades. El textil de los investigadores sigue en una etapa temprana de desarrollo y se está buscando la forma de avanzar hacia su posible distribución comercial, lo que podría tardar unos cinco años.

Por ahora, nos quedamos con algunas opciones que siguen siendo restringidas y costosas. Marcas y diseñadores han estado integrando tecnología solar en sus productos, siendo las chaquetas de Tommy Hilfiger y Pvilion de las iniciativas más notables. El diseñador y la empresa contribuyeron y sacaron al mercado dos modelos a fines de 2014, con pequeños paneles solares removibles en la espalda. Desde ellos van cables escondidos, que terminan en un gran bolsillo donde se pueden enchufar dos dispositivos con cargador USB.

Un nombre destacado en el campo es el de Paulina van Dongen, diseñadora que ha producido colecciones de moda que integran tecnología solar. Tiene un cortavientos con tres paneles flexibles, un vestido con 72 de las mismas y un abrigo con 48, entre otros diseños. Quizás no es lo que buscan los investigadores, ni sea la aplicación más cómoda y accesible de la tecnología, pero es una muestra del esfuerzo que se está haciendo en el mundo de la costura.

No cabe duda que el incluir en la ropa energía solar significa un avance enorme para la protección del planeta y el ahorro energético. Aquí vemos moda y ciencia unidas al servicio de un bien común para todos.

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