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Lo más relevante no fue lo que se encontraba dentro del cubo lo cual fue descubierto por una persona de 18 años sino estudiar a la curiosidad misma como objeto de estudio. La gente dio más de 25 billones de clicks en 150 días para ser el ganador. Estos fueron algunos aprendizajes del experimento:

La gente es más curiosa de lo que consideramos y cuando existe un límite de tiempo se incrementa la curiosidad, incluso esta dispuesta a gastar dinero solo por curiosidad. En el experimento algunos usuarios pagaban para poder destruir la mayor cantidad de cubos.
La curiosidad no discrimina la simplicidad, esto lo podemos aprovechar para generar relevancia para lo que comunicamos.
La curiosidad es el “call 2 action” más poderoso que existe ya que apela a nuestra necesidad humana de explorar y conquistar, esto confirma muchas de las teorías de porque jugamos vídeo juegos.

¿ Cómo podemos aprovechar esto para la Industria del MKT ?

1. No hay que subestimar el poder de la duda

Cuando “alguien duda” generalmente lo asociamos con alguien inseguro que no está auto definido, sin embargo, las dudas son necesarias para forjar convicciones en las personas. Una duda aclarada genera conocimiento fundamentado.

2. Fomentemos el arte de preguntar

Hay ciencia en el que preguntamos, en muchas ocasiones podemos resolverle el problema a una persona, a una marca no por darles la solución sino por preguntar lo correcto, lo acertado que puede llevar a revolucionar una situación. Un tip que te puedo dar es que siempre que asistas a un evento público, créate la convicción de siempre preguntar, por el simple hecho de hacerlo serás más receptivo y serás de los que más aprenderán en el evento.

3. No ser un “anti – preguntas”

No identifico a nadie que diga “no me preguntas nada” pero en muchas ocasiones lo fomentamos con nuestra actitud. Hace tiempo un amigo me externo que se sentía muy contento porque “tenía la oportunidad de enseñarme algo” y le externe que he aprendí muchas cosas de él y se sorprendió. Acepto que no tengo una personalidad que facilite el que me sean preguntadas las cosas pero es algo que considero debo de evolucionar y muchos de nosotros en la Industria que podemos confundir liderazgo con ser imperativos.

4. El error de etiquetar a los “preguntones” para mal

Hay gente que pregunta por “metiche”, pero hay otras que preguntan por qué genuinamente valoran el conocimiento. Recuerdo el día que le renuncio a un jefe que estimo mucho hasta la fecha que me reclamo “es que siempre competías conmigo” y le pregunta la razón de su percepción y me dijo “porque preguntabas todo”, le explique que lo hacia porque lo admiraba y se sorprendió para bien. Simplemente no era una persona acostumbrada a ser cuestionada, ni para bien ni para mal.

5. La garantía de preguntar es aprender

En ocasiones podemos pensar que no vale la pena preguntar sobre un tema que ya dominamos, pero en muchas ocasiones te funciona para reforzar algún circuito dentro de tu disco duro, no dejes de preguntar. Es saludable y gratis.

6. No preguntar fomenta la ignorancia

7. Busquemos clientes que cuestionan

No serán los más cómodos para atender, pero serán con los que más aprenderemos para evolucionar.

¿ Cuánto hay por aprender?

Si recordamos que el 90% de la información actual se creó hace 2 años la respuesta es en proporciona a tus preguntas, en proporción al valor que generes a partir de una duda.

Imagen: Superb Wallpapers

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