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Eistein lo decía:

“No tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente curioso”

Lo cual me ha llevado a valorar, desarrollar y enorgullecerme de mi nivel de seguridad bajo el entendimiento de que siempre debo de canalizarla para generar valor, para alimentar a lo que yo llamo “mi ecosistema digital” que es conformado por tecnología, plataformas pero principalmente personas.

Sin curiosidad no hay research

Una cualidad de una persona que tiene un déficit de curiosidad en nuestro gremio es que subestima la importancia de la investigación de mercado, no solo desde la perspectiva de invertir capital en el tema, sino desde el simple hecho de no considerarla para la toma de decisiones.

Una persona con estas características no desarrolla su curiosidad, al contrario, la asesina bajo la mentalidad de “el hilo negro yo lo conozco”. Por alguna razón esto que escribo me lleva a pensar en las personas que sacaban las máximas calificaciones en la escuela por contar una memoria privilegiada aunque sin entendimiento. No por nada Einstein también dijo lo siguiente:

“Es un milagro que la curiosidad sobreviva a la educación reglada”

¿ Disruptivo ?

Me sorprende cuantos directivos confunden ser ordenado y seguir los procesos con justificar el no romper esquemas de pensamiento, como si el “secreto” del éxito fuera una formula patentada. La realidad es que las mentes dispuestas a proponer lo imaginable son las que están cambiando al mundo.

Este perfil cuenta con características interesantes de personalidad que van desde ser rebeldes hasta protagónicos. En general no es gente fácil y que al final no acaban en corporativos, alineándose a las buenas ideas de un tercero sino como emprendedores defendiendo sus ideas desde su trinchera.  Sin embargo, considero que toda empresa necesita perfiles “disruptivos”, personas dispuestas a no estar limitadas a la aprobación de los demás para decir lo que opinan y a re plantear lo que nadie se atreve a cuestionar. Pienso que sufrimos por no defender nuestras ideas, también porque pueden ser malas ideas pero considero que no hay peor idea que la que nunca vio la luz por falta de valentía del inventor

Un mercadológo lineal dejo de ser mercadológo

¿Qué te domestico a perder tu profunda curiosidad? ¿Qué te domestico a dejar de preguntar? Todos tenemos buenas ideas, todos tenemos un cerebro con más de 70,000 pensamientos diarios y una capacidad de procesar al nivel de mil laptops juntas. No por nada nos encanta viajar, conocer personas, escuchar nueva música y ver nuevas películas. nuestro cerebro pide a gritos aprender, conocerse a sí mismo a partir del entendimiento de los demás.

La Cultura Pro- Curiosidad

No se da en empresas que operan bajo la cultura del miedo, no se da bajo liderazgos de jefes que les gusta escuchar lo que quieren escuchar, no se da en personas que creen que conocen la fórmula para cada problema o necesidad, no se da en la mente de los arrogantes, tampoco en la mente de los expertos.

La curiosidad es aquella pregunta que puede cambiar todo a nuestro alrededor si mantenemos la simpleza de identificarla #Inception

Imagen: palabrafiel.org

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