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Si te dedicas a Content Marketing seguro has dudado: ¿es más rentable hacer cinco textos de 300 palabras o uno de 1,500?

Y si lo has comentado con otros habrás recibido todo tipo de respuestas, en general tendientes a privilegiar el contenido breve. Hay miles de opiniones al respecto. Haz la prueba: escribe en el buscador de Google “long or short content” y tendrás un impresionante “cerca de 1,180,000,000 resultados”.

La pregunta es capciosa. Hace pensar que una forma es mejor que otra, por definición. Vale la pena ver qué dijo sobre escribir Truman Capote, una de las voces más autorizadas en el tema: “Dado que todo cuento tiene sus propios problemas técnicos, no se puede generalizar […] Encontrar la forma correcta para tu texto implica hallar la manera más natural de contarlo […] ¿Te lo puedes imaginar dicho de otro modo o tal como está te parece absoluto, final?”. Como uno de los pilares más notables de la literatura del siglo XX, Capote se refería a la escritura de cuentos, pero el tema aplica igual de bien para un blog o sitio. El asunto es: ¿cuál es el mínimo de palabras que requieres para decir lo que necesitas, sin rollo, de manera efectiva? Ésa es la extensión que debe tener tu texto. Ni más, ni menos. Aquí, cinco tips que debes tener en cuenta cuando valores el tamaño de una entrada.

  1. Define tu estándar

Para empezar conviene establecer qué es contenido corto: en general se refiere a textos de 250-300 palabras, que no requieren sondeo y se leen sin problema en el celular. Los contenidos de largo aliento tienen más de 1,500 palabras y están soportados por investigación: suelen incluir guías, artículos de fondo, e-books (muchas veces, compendios de posts). Ése es más o menos el estándar. Sin embargo, lo ideal es que analices las estadísticas de tu sitio y, a partir de los contenidos más exitosos, determines, cuál es el mínimo y cuál el máximo qué puedes ofrecer a tu comunidad.

  1. Apuesta por la calidad

Más que la extensión, lo realmente crucial es la calidad de lo que escribes. Si eres consistente en brindar textos bien escritos, sin faltas de redacción (¡ni de ortografía!), bien cuidados y útiles/ interesantes, con una voz acorde con la marca, tanto los usuarios como los buscadores te notarán. En la web hay un exceso de contenidos, sí, pero pocos realmente valen la pena.

  1. Piensa en quien escanea

Se dice que la gente entra a un sitio lee menos del 30% de lo que ve. Además, un estudio de Charbeat que tomó en cuenta 2,000 sitios encontró que 55% de quienes visitan el sitio de una empresa permanecen ahí menos de 15 segundos. Por eso necesitas atrapar pronto el interés de quienes te visitan y no olvidar a quienes escanean el contenido. Si tu artículo es corto, la propia brevedad y precisión puede ser atractiva. Cuando optas por un texto largo incluye un índice de temas, como lo hace Wikipedia, que detalla de qué trata el texto y anima a leerlo todo o a ir directo al tema de interés.

  1. Sorprende siempre

Contrario a lo que muchos creen, los contenidos largos no necesariamente son castigados. Todo lo contrario. Los buscadores suelen premiarlos si son originales y sustanciosos. Como señaló Marcus Sheridan, fundador del sitio The Sales Lion: “Si Google tiene la opción de mostrar dos artículos para la misma palabra clave, cuál crees que va a elegir: ¿aquél que retiene a los lectores durante 45 segundos o en el que los mantiene interesados 4.5 minutos?”. Además, si un artículo extenso brinda información útil y valiosa, contribuye tanto a construir una relación de largo plazo como a generar engagement. Por eso, quizá lo mejor sea combinar artículos cortos y largos, para dar variedad.

  1. No descuides la imagen

Nunca des por sentada la calidad visual de cada entrada que publiques, sin importar su extensión. Cuida las fotos, busca que cuenten una historia (pronto hablaré por aquí del Storytelling visual), que sean de buena calidad. Por supuesto, si se trata de un texto largo necesitarás dar descansos: infografías, fotos, gráficas, videos. También es bueno que incorpores subtítulos: aligeran la mancha de texto y son un mapa a seguir.

De modo que la respuesta es: ofrece variedad y capitaliza las fortalezas del contenido de largo aliento. Aquí te dejo dos ejemplos de entradas extensas que te pueden servir de inspiración:

  • Chevrolet: 100 Years of Icons
  • Blue Caribu: E-Books de Content Marketing

 

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