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Este proyectó se llama Nautilus VR, una máscara diseñada para practicar esnórquel (buceo de superficie), permite nadar y bucear sobre un fondo marino simulado.

La máscara se compone de un sencillo sistema de lentes, similar al de otros dispositivos de realidad virtual, al que se añade un novedoso sistema de respiración que cubre toda la cara y una carcasa para introducir un teléfono inteligente desde el que se proyecta a la simulación. Una vez bajo el agua, las imágenes se coordinan perfectamente con los movimientos del falso buceador.

“Creemos que se trata de la primera máscara de este tipo creada en todo el mundo”, menciona Juan Barambones, inventor del dispositivo y socio de la empresa Remotte Labs, la start-up que ha desarrollado el proyecto con un equipo de ocho personas, en su mayoría españoles, y una inversión aproximada de 20.000 euros. La empresa se ha financiado gracias a un business angel que aportó dinero.

La idea está inspirada en el proyecto que Barambones, un ingeniero industrial de 42 años que vive y trabaja en Cáceres: “Estaba metido en una idea de realidad virtual para simular que andas virtualmente sin caerte, sin moverte del sitio, y alguien me sugirió aplicar la idea para los entrenamientos de buceo en las piscinas”.

Las imágenes se coordinan con los movimientos del ‘falso buceador’

Aparte del uso deportivo y de ocio, el creador de la máscara avanza aplicaciones futuras, para utilizarlo en diversos ámbitos como el tratamiento de fobias, sesiones de rehabilitación en agua (“así amenizaríamos las aburridas sesiones de fisioterapia”, afirma Barambones), y para aquellos submarinistas que por diversos aspectos como la edad o condiciones físicas ya no pueden aventurarse a realizar grandes inmersiones.

El proyecto aún está considerado como un prototipo, ya que requiere corregir la visualización, la impermeabilización de la unión del dispositivo al rostro y abrir su uso a todo tipo de móviles. “Ya trabajamos en una carcasa para móviles que será totalmente estanca”, menciona el creador. Incluso busca financiamiento para terminar el desarrollo, fabricarlo en masa y comercializarlo.

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