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La única verdad irrefutable es que un día vamos a morir. La vida es corta y es un desperdicio pasarla de largo sin pulir lo que somos o sin alcanzar nuestro potencial por errores que se pueden corregir o evitar cuando analizas lo siguiente: 

  1. Ser es más importante que hacer.

Hacer mucho y estar hueco no tiene gran mérito. Al final te quedas con lo que eres y si eso no te da bienestar, nada lo hará.

  1. Simplicidad es Velocidad. En todos los sentidos.

Pon orden. Depúrate. Sé ligero. Aprecia el espacio. La inteligencia ha de servir para simplificar la vida. Ser complejo y complicado no es lo mismo. La complejidad y la simplicidad coexisten elegantemente; dicha combinación es un atributo de la inteligencia, mientras complicar todo es negarlo.

Aunque suena paradójico, puedes ser complejo y simple; si no te consideras complejo entonces ve por la simplicidad.

  1. La felicidad no es algo que se adquiere; es un estado del ser.

Eres dueño de tu modelo de existencia. Ser feliz es una elección.

  1. El liderazgo nato nace de la autenticidad — no del carisma.

Las personas respetan, siguen y apoyan a quien actúa de acuerdo con su verdad; el carisma engancha, pero no genera lealtad y compromiso.

  1. Tu perspectiva no es la única correcta.

Aceptar la validez de modelos mentales distintos y aprender cuando es necesario modificar el nuestro, es un claro signo de inteligencia.

  1. La verdadera confianza nace de la CONGRUENCIA, no de la ropa bonita.

“Si sabes que estás en lo correcto, no tendrás miedo de defenderte. Ni siquiera si te enfrentas a Robin Hood y sus “alegres camaradas””. Si sabes que eres quien proyectas, nadie podrá detenerte. De lo contrario, la ropa y el glamour no te salvarán.

  1. Mientras el conocimiento proviene de la -mente racional-, la inteligencia verdadera proviene del corazón.

Como es costumbre cito a Einstein: “La única cosa realmente valiosa es la INTUICIÓN”. El corazón es un centro de energía que nos da señales de lo que es realmente importante o trascendente; y por varias razones no es común seguirlas. El desarrollo de la mente racional no es suficiente; nuestro cerebro procesa y archiva según la interpretación de la experiencia, con el objetivo de predecir situaciones y salvaguardarnos. El corazón nos empuja a decidir bajo un umbral de riesgo que la mente no siempre está dispuesta a aceptar.

  1. Y vivir desde el corazón en lugar de la mente lleva a una vida más feliz. Cuando los 2 estén en conflicto, elige al corazón.

La verdadera inteligencia yace en esta elección. Habilitamos nuestro avance cuando aprendemos a diferenciar entre lo que es intuición o miedo.

El miedo es un instinto; son alertas que emite el cerebro para evitar situaciones en donde tu integridad física puede ponerse en peligro, punto. La mente racional nos arroja opciones de más, para proteger las creencias que nos hacen sentido; puede darte un sentido de seguridad, aunque te cueste la felicidad.

Intuir, ¿cómo?

“Las corazonadas” pasan por el cerebro el cual en base a la función de -pre-diseñar- situaciones, manda una señal por tu campo electromagnético a tus otros “cerebros”, el corazón y el intestino. En mi opinión: cuando se siente en el corazón es intuición. Cuando se siente en el intestino es inclinado al miedo.

  1. Vivir de acuerdo con los propios valores es el único modo de ser congruente.  

Y es mucho más difícil de lo que parece.

  1. Intervenir deliberadamente en la vida de los demás no es ayudar.

Muchas veces se interfiere para alimentar el sentido de autoimportancia. Hay 3 formas de ayudar sin interferir:escuchar, ampliar perspectivas o nuevos ángulos y cuando la ayuda tiene un propósito en un tema específico, medible y temporal.

Intervenir deliberadamente: alterar el curso de vida de otra persona sólo por hacerlo; influir en otra persona con opiniones negativas/miedos/prejuicios; hacer que otros dependan de dicha ayuda atemporalmente.

  1. Es importante reflexionar para ver el panorama.

Vivir muy de prisa nos hace ver en corto. Pausar y hacer zoom in-zoom out es necesario para tener visión sin perder el piso.  

  1. El remordimiento no es arrepentimiento.

Remordimiento = dolor + sufrimiento +no intención de cambio.
Arrepentimiento = dolor + consciencia + cambio en conducta.

Lo más esencial suele aprenderse con prueba y error. El remordimiento no sirve de nada; el arrepentimiento ayuda a corregir. ¡Tarea aprendida, tarea no repetida !

  1.  Sin importar la -repartición genética- o lo difícil de las circunstancias: elegimos quienes somos.

“Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas – la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias – para decidir su propio camino. (…)” Viktor Frankl¹

La adversidad, con la tensión mental que traiga, no nos obliga a reaccionar de cierto modo; el tipo de persona en que nos convertimos es el resultado de una decisión íntima.

  1. Vives cada vez más inteligentemente cuando aceptas las experiencias desagradables/perjudiciales, en lugar de evadirlas.

A veces las vivirás una y otra vez hasta reunir el coraje y el valor necesario para transformarte o transformar el tipo de observador que seas.

  1. Expresar tus emociones siempre llevará a relaciones más placenteras.

No es garantía, pero hay más oportunidad si avanzas a la mitad que te toca. Lo que piensas/sientes es algo que los demás no pueden o tienen que adivinar.

  1. Creer que sabes todo/ser demasiado intelectual te

hace pesado, lento y aburrido.

La declaración de no saber nos lleva a mucho mejores hallazgos, a explorar opciones y cambiar el tipo de observador que somos con más facilidad.

  1. Cada positivo contiene un negativo; y viceverza.

 Estar conectado a la realidad es saber que está bien que no todo sea -tan bueno- y que dentro de -lo malo- siempre hay crecimiento.

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