Compartir

Ser autómata es una conducta cuyo origen podría compararse con un virus; con diversos síntomas y con enorme potencial de desconectarnos de nosotros mismos, de los demás y del entorno en diversos niveles. Una vez contagiado, quizá como la mayoría a su alrededor, uno no se da cuenta y cree que vivir en piloto automático es normal. Esto ocurre en personas sin importar estatus socioeconómico, género, edad, ADN específico, lugar en el organigrama o en empresas sin importar el tamaño o giro. Es posible prevenir la propagación de esta conducta tomando en cuenta lo siguiente.

Se puede caer en un comportamiento autómata sin ser consciente de ello y ésto no sólo afecta en el ambiente laboral, sino en el personal también.

No tiene que ver con el tipo de funciones que realizas. No importa si eres empleado en el mail room o senior manager. No necesariamente es una conducta que nace por hacer tareas repetitivas, rutinarias o muy operativas; puedes hacerlas sin caer en la conducta autómata y sin dejar a un lado pensar constructivamente. Tampoco tiene que ver con el gusto que tengas por la actividad; puede gustarte y aun así tener la conducta equivocada o no gustarte y hacerlo bien. No hay actividad que esté peleada con pensar, aunque en algunas se requiere más que en otras. Nuestra forma de ser radica en la influencia que decidimos recoger del ambiente y el mecanismo de respuesta que decidimos poner en marcha.

 

El ambiente

Existen ambientes o círculos sociales que favorecen la proliferación del automatismo; algunos por intereses y otros por seguir malos ejemplos de liderazgo. Es aquí en donde las empresas deben estar muy conscientes de lo siguiente para evitar caer en esto:

  • La importancia de tener definida una estrategia de Desarrollo Organizacional.
  • Hacer valer el código ético en todos los niveles de la organización.
  • Fomentar contextos de aprendizaje; dinámica de “aceptación de hipótesis” para la solución de conflictos; hacer responsable a                     equipos en lugar de personas por separado.
  • Describir ampliamente el rol a cumplir y definir expectativas.
  • Detectar autómatas en posiciones de liderazgo y posteriormente en otros puestos.
  • Y muy importante: asegurar que en Recursos Humanos no haya autómatas. Especialmente en Reclutamiento, Selección, Evaluación         de Desempeño, o Formación y Desarrollo.

Hay empresas no detectan o atienden esta problemática aunque sí la tienen.

De hecho es parecido a estar enfermo por parásitos: no te das cuenta, no te matan, pero tampoco te sientes al 100.

En la era digital no basta con tener expertos técnicamente calificados o enciclopedias humanas; es esencial que las empresas detecten el potencial correctamente y tengan la capacidad de transmitir valores que se transformen en actitudes de acuerdo al nivel. Colaboradores que en el ambiente adecuado cuenten con la capacidad de auto-motivarse, capaces de planear, prever y corregir siempre que sea necesario y construir el Capital Intelectual.

Mecanismo de respuesta autómata

Una vez detectada la dinámica del ambiente nuestro cerebro genera mecanismos de adaptación con lo que cree necesario para sobrevivir, y en este caso se traduce en la pérdida de valores.

Es importante identificar los siguientes patrones:

  • La costumbre de evadir el presente; equivocarse por andar distraído o constantemente de mal humor; buscar distracciones                       frecuentemente.
  • Justificar los errores y poner excusas: “es que…”, en lugar de corregir.
  • Dejarse vencer por la pereza; el menor esfuerzo posible.
  • Busca agradar con halagos, no con resultados.
  • Sostener envidia hacia compañeros.

El factor decisivo para que se mantenga esta conducta o no, son los atributos del líder que esté a cargo; su capacidad para detectar dichas actitudes y para retroalimentar asertivamente. Lo cierto es que esto cae en la ambigüedad cuando no queda claro si la retroalimentación en cuestiones humanas debe hacerlas el Depto. de Recursos Humanos o si los líderes de cada Área pueden convertirse en coach en materia de comportamiento. Finalmente, atender las cuestiones de integridad humana y actualizar el tema de los valores en la esfera laboral es también cuidar de la empresa.

Compartir

Comentarios

comentarios