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En el comienzo era la utopía. Un mundo mejor. Un mundo mejor conectado. Una sociedad global libre. La democratización de la información. Un sistema abierto en el que todos podríamos contribuir a su crecimiento. Una plataforma para la generación de conocimiento. Una red abierta disponible para todo el mundo. Tim Berners-Lee y la web como punto de partida para un mundo más humano.

Los ideales de la contracultura tomando forma en Silicon Valley. Una nueva y esperanzadora manera de entender los negocios, la tecnología, la sociedad, a uno mismo. Luego todo tomó velocidades insospechadas.

El sistema. El dinero. Facebook como una de las mejores ideas del siglo XXI. Bring the world closer together. Facebook como uno de los mejores negocios del siglo XXI. Facebook como una de las grandes fuerzas comerciales y políticas del siglo XXI.

La información personal desprotegida. Tú dando likes, shares, desplazando la pantalla hacia abajo para actualizarla. Tú como adicto. Todos como adictos. Todos somos el producto.

Alguien desarrolla una “inocente” trivia. Millones la contestan. Millones de datos fuera de las redes sociales. Se identifican las preferencias. Se identifican las emociones. Millones de datos se analizan a través de software de Big Data.

Se identifican tendencias. Se desarrollan estrategias personalizadas. Brexit. Donald Trump. ¿El problema es Facebook? ¿El problema son los usuarios? ¿El problema es el mundo? ¿No hay problema? ¿La utopía de finales del siglo XX se convirtió en un angustiante capítulo de Black Mirror?

Mark Zuckerberg frente al Congreso de Estados Unidos: “Lo siento. No tuvimos una visión lo suficientemente amplia de nuestras responsabilidades”. “Lo siento. Daremos seguimiento a las millones de cuentas vulneradas”.

La acciones ganan valor. La compañía vale 480 mil millones de dólares. Estalla la guerra. Nos olvidamos del tema. Regresamos a nuestros dispositivos. Le damos like al mundo que Facebook sabe que nos gusta. Nada de qué preocuparnos.

Tenemos Facebook. Tenemos Amazon. Tenemos Google. Tenemos Apple. Tenemos una red sin regular. Tenemos “dark internet”, un mundo obscuro del que poco se habla y donde cualquier puede comprar desde drogas hasta armas.

Tenemos la sensación de que todo salió mal. La tecnología que tenía que haber generado la sociedad abierta y libre, generó una sociedad bizarra, manipulada, dividida y, sobre todo, ensimismada.

En el artículo “Internet pide perdón” (“The Internet Apologizes”) los mismos arquitectos del mundo digital se muestran arrepentidos de muchas de sus creaciones. El mundo tendría que ser de otra manera. Pero, ¿estarías dispuesto a pagar por Facebook o por cualquiera otra red social?

11 frases de algunos “arquitectos” de nuestro mundo digital

Rich Kyanka: Internet fue fundado para conectar personas de todo el mundo. Ahora puedes conocer gente de todo el mundo, después asesinarlas en realidad virtual y asesinar a sus mascotas. (SomethingAwful.com)

Ethan Zuckerman: Durante la última década, las redes han estado trabajando para que la red sea irrelevante. Facebook preferiría que no tuviéramos internet. Preferirían que tuviéramos Facebook. (Inventor de los anuncios pop-up)

Tristan Harris: Todos en la industria de la tecnología están en negación. Creemos que estamos haciendo un mundo más abierto y más conectado, cuando en el fondo de lo único que se trata es cómo generar mayor engagement (likes, shares, clicks). (Ex Google)

Jaron Lanier: A pesar de todas la advertencias creamos regímenes de modificación del comportamiento masivo fuera de las redes digitales. (Pionero de la RV)

Sandy Parakilas: La adicción a la tecnología tiene un impacto negativo en tu salud y en la de tus hijos. Permite hacer cosas malas, desde la manipulación electoral hasta el tráfico sexual. Aumenta el narcisismo de las personas y el deseo de ser famosos en Intsgram. Esas consecuencias provienen de un modelo comercial que busca que la gente use el producto tanto como sea posible a través de tácticas de diseño adictivo, para después monetizar la atención de los usuarios a través de publicidad. (Uber)

Tristan Harris: Facebook se ha convertido en la máquina de control mental de gran escala más grande que el mundo jamás haya visto. (Ex Google)

Antonio García Martínez: El algoritmo, por definición, te protege de las cosas que no quieres saber. Eso es, para mí, la parte tenebrosa. El problema real no es Facebook, somos los seres humanos. (Colaborador de Facebook)

Richard Stallman: La información que se recopila será utilizada. No es una certeza absoluta, pero la probabilidad de que suceda es alta, lo cual es suficiente para que la recopilación de la información sea un problema. (Programador de MIT)

Tristan Harris: La razón por la que me cuesta trabajo dormir es porque me preocupa que la estructura de la sociedad se desmorone si no corregimos las cosas suficientemente pronto. Estamos hablando de las vidas de las personas. (Ex Google)

Tony Fadell: Frecuentemente me despierto en las noches sudando y pensando: ¿Qué hemos traído al mundo? (Uno de los “padres” del iPod) 

Chamath Palihapitiya: No hay discurso civil. No hay cooperación. Hay desinformación, falsedad. Esto no se trata de publicidad rusa. Esto es un problema global. (Ex Facebook)

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