Compartir

Es inútil decidir si ha de clasificarse a Zenobia entre las ciudades felices o entre las infelices. No tiene sentido dividir las ciudades en estas dos especies, sino en otras dos: las que a través de los años y las mutaciones siguen dando su forma a los deseos y aquellas en las que los deseos o bien logran borrar la ciudad o son borrados por ella.

Italo Calvino, Las ciudades invisibles

An overview of the Central Park in Songdo, seen from the Observatory on the 29th floor of G-Tower. 18.08.15

Imaginemos una ciudad perfecta, una ciudad ideal para los deseos y las necesidades del siglo XXI. Un lugar del futuro hecho realidad. Sería una ciudad inteligente, digital, conectada y verde. Todos los edificios tendrían inteligencia artificial. Todos los coches serían autónomos y eléctricos. Toda la infraestructura tendría sensores para monitorizar y regular desde la temperatura hasta el consumo de energía y el tráfico.  Todas las construcciones cumplirían con los más altos estándares de cuidado ambiental. Por lo menos, el 40% de su territorio tendría que ser de áreas verdes. Se respetaría y cuidaría su biodiversidad. Cada dispositivo, edificio o carretera estaría equipado con sensores inalámbricos o microchips, lo que permitiría, por ejemplo, que el número de luces encendidas se ajustara automáticamente al número de personas que haya en ese momento en la calle. Todas las casas serían controladas por domótica (https://es.wikipedia.org/wiki/Domótica). Podría ser, por ejemplo, un centro financiero. Y ser la sede de las mejores universidades del mundo.

Bien, una ciudad así se conceptualizó en el año 2000 y ya lleva unos años de haber sido terminada. Se trata de Songdo, un Distrito Internacional de Negocios, desarrollada —a partir de cero— en seis kilómetros cuadrados, a unos 65 kilómetros de Seúl, la capital de Corea del Sur. Ha sido calificada como la ciudad más inteligente y verde del mundo. El concepto fue desarrollado en Nueva York, por Kohn Pedersen Fox (KPF) y en ella de han invertido más de 40 mil millones de dólares. Grandes empresas transnacionales participan en el proyecto: 3M, Cisco y Arup, entre otras.

De acuerdo con su página de internet (http://songdoibd.com) Songdo es el lugar donde el futuro de las ciudades está tomando forma y donde los ciudadanos, negocios y turistas contribuyen al crecimiento del ecosistema. La ciudad coreana podría ser el modelo del desarrollo urbanístico del futuro.

Se dice que viven 120 mil personas en Songdo. Pero, ¿si no fuera cierto? ¿Si fuera más bien una ciudad fantasma? ¿Si el futuro hecho presente no fuera tan bueno como quisiéramos? ¿Si Songdo fuera más bien Zombieland? ¿Queremos ciudades perfectas como Songdo o necesitamos algo de caos, de ruido, de desorden?

Para ir a Songdo desde México tendrías que invertir unos $20,000 pesos en avión, gastar unos $200 dólares por noche en el Sheraton Grand Incheon Hotel (http://www.starwoodhotels.com/sheraton/property/overview/index.html?propertyID=3342&language=es_ES), algo más para comidas y contar con bastante tiempo, ya que requieres de un día solamente para hacer el viaje.

O bien puedes leer la reseña, más bie postapocalíptica, de Ian James (https://www.koreaexpose.com/songdo-no-mans-city) y pensar el tipo de ciudad en la que te gustaría vivir en los próximos años.

Compartir

Comentarios

comentarios

Artículo previoAccesibilidad – Más allá de la responsabilidad social
Artículo siguienteCinco lecciones de Inbound Marketing para 2018
Ciudad de México, 1977. Es director general de Editorial Paralelo 21, donde ha trabajado durante los últimos 10 años y donde además ha sido director editorial y editor en jefe de la revista Mexicanísimo. Es colaborador y escritor de la editorial México Natural. Además ha trabajado en otras áreas como publicidad y logística. Es fanático del Real Madrid y de los Pumas. Entre sus escritores favoritos están Kafka, Gonçalo M. Tavares, Antonio Lobo Antunes, Borges y Octavio Paz.